Qué son las Terapias Digitales y por qué van a transformar el sector de la salud
Las Terapias Digitales (DTx) prometen transformar radicalmente el modo en que algunas patologías son tratadas en la actualidad por los profesionales sanitarios. Especialmente, como explicó Alberto del Sol (director de Marketing, Vodafone Business) en la presentación del reciente Informe ‘‘Promoviendo las terapias digitales en España” en los casos de tratamientos para enfermedades crónicas, en la teleasistencia para una población envejecida o en la reducción de las listas de espera.
Dicho informe, que podrás descargar al final de este artículo, ha sido elaborado por el Ecosistema de Innovación de Vodafone en colaboración con el consorcio DTx y representa un punto de partida excelente para aquellas empresas que quieran profundizar en un sector con una indiscutible proyección de futuro. En este sentido, durante el evento de presentación que tuvo lugar en Madrid, Xavier Contijoch (director del Consorcio DTx) advirtió que “no se trata de si las terapias digitales iban a llegar a España o no, sino cuándo”. Porque, de hecho, tan solo falta definir el marco regulatorio como ya ocurre en Alemania, Reino Unido, Francia, EEUU o Japón. Pero ¿qué son las DTx y cómo van a cambiar el sistema sanitario?
Atención Sanitaria y terapias basada en datos
En esta era de la ‘salud digital’, donde la tecnología mejora procesos y facilita el acceso a la atención médica, las Terapias Digitales proporcionan una nueva dimensión para el cuidado de pacientes mediante tratamientos personalizados basados en datos. Datos que serán analizados por potentes algoritmos de Inteligencia Artificial y que mejorarán la eficacia de los tratamientos, llegando incluso al estadio predictivo.
Para que estas terapias puedan llegar hasta los pacientes españoles, como ya ocurre en otros países de nuestro entorno, es necesario a juicio de los expertos consultados que sean aprobadas e integradas en el Sistema Nacional de Salud, de la misma forma que se hace con otras terapias y medicamentos. Sin embargo, España, a pesar de contar con un sólido sistema sanitario y un creciente interés en la digitalización, aún navega en una etapa inicial de adopción de las DTx. ¿Y qué es necesario para convencer a las Autoridades Sanitarias? Las conclusiones del informe elaborado por un Think Tank de expertos han identificado cuatro retos principales:
Implementar programas de formación continua para profesionales de la salud sobre las DTx. con programas de formación personalizada para las diferentes áreas de uso. Esto les permitiría extraer información de los datos que proporcionan los pacientes.
Explorar vías de financiación públicas o privadas para reducir o eliminar el coste de las DTx, poniendo en valor los patrocinios que permitan impulsar la información y la financiación de estas nuevas terapias digitales.
Segmentar por edad y patología para educar en DTx: personalizar la información de las terapias para diferentes audiencias y destacar los beneficios específicos para cada grupo y que se sientan más identificados.
Incorporar la voz del paciente en el desarrollo de las Terapias Digitales (DTx) para garantizar que estas soluciones sean efectivas y estén centradas en el paciente, proporcionándole un sentido de control y empoderamiento sobre su bienestar.
En definitiva, como explicaba Daniel Manzano (director de Innovación, Vodafone Business) en la presentación del informe, se trata de definir cómo se introducen estas terapias en el Sistema de Salud, cuál es el mejor modelo de financiación, cómo se establece el marco de regulación claro y cómo se integra al paciente en todo el proceso.
Terapias centradas en el usuario
Una de las conclusiones clave del informe no deja ninguna duda sobre la necesidad de no olvidar nunca que esta digitalización de la sanidad debe tener como objetivo primordial poner al paciente en el centro y que sea, desde el primer momento, el principal beneficiado. Para ello, tienen que estar presentes en todas las fases del desarrollo e implantación. Su voz tiene que ser escuchada tanto como la de los médicos, los técnicos o los desarrolladores de negocio. Carmen Sánchez (consultora de la Oficina Técnica del Consorcio DTx) cree que las dos palabras claves que definen este proceso son Colaboración y Multidisciplinariedad. Con esta filosofía, las terapias digitales lograrán mejorar la atención médica a través de un seguimiento continuo de los pacientes que permita aumentar las condiciones clínicas y su calidad de vida. Y, lo que es más importante, garantizar lo que los especialistas denominan “adherencia” del paciente al tratamiento, es decir, reducir la tasa de abandono.
En este sentido, Carlos Escobar (cardiólogo coordinador de consultas externas de Cardiología y Continuidad Asistencial del Hospital La Paz) cree que “las terapias digitales van a hacer que nuestro sistema de salud sea sostenible, se pueda desarrollar y los pacientes sean atendidos de manera adecuada”. Aunque, para Patricia Barroso (Therapy Integration Manager, MindMaze) por su experiencia con el sector público y privado, esta integración “depende mucho de la voluntad de ciertos departamentos y personas que sí que ven el potencial y la necesidad de cubrir estas necesidades de los pacientes con soluciones digitales”. Sobre la participación e implicación del paciente en el desarrollo de las Terapias Digitales, Patricia Ripoll (presidenta de la Fundación VISIBLE) opina que muchas veces no ha habido integración real con ellos y que muchas veces se ha pospuesto e “inconscientemente estamos hablando solo de los procesos hospitalarios” y cuando llegan al usuario final, como no han estado incluidos desde el principio pueden no responder a una necesidad no cubierta”.
Casos de uso de terapias digitales
Como apuntábamos al inicio, aunque en España aún estén pendientes de regulación y se muevan en un marco más teórico, existen ya numerosos casos de éxito que demuestran las bondades de las Terapias Digitales.
En el caso de Deprexis, se trata de una terapia digital para abordar la depresión que ofrece un programa interactivo de autoayuda en línea. El enfoque está basado en la autogestión y en la educación del paciente y se caracteriza por el uso de datos y algoritmos para personalizar el tratamiento. Actualmente está financiado directamente por el sistema de salud en países como Alemania, Francia y Reino Unido.
Por su parte, ProHerz es una terapia digital implantada en Alemania que está diseñada para ayudar a pacientes con insuficiencia cardiaca. A través de dispositivos móviles, la aplicación registra los signos vitales diariamente, lo que permite tener una monitorización continua de la enfermedad y ofrecer herramientas para orientar y apoyar al paciente constantemente.
Las Terapias Digitales atraen inversión en todo el Mundo
Los dos casos citados anteriormente son solo una pequeña muestra que sólo en el año 2022 alcanzó como mercado la considerable cifra de 6.500 millones de euros, con nuevas empresas asegurando una financiación de 1.500 millones en este sector en expansión.
En Europa, la inversión en empresas de DTx en los últimos tres años ascendió a aproximadamente mil millones de dólares, con una presencia especial en Alemania, el Reino Unido y Francia, donde la inversión extranjera ha sido notable.
En Estados Unidos, la regulación de Terapias Digitales (DTx) es líder y rigurosa. Con 40 DTx ya establecidas y reembolsadas, el proceso de aprobación es gestionado de manera exhaustiva por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Este organismo tiene altos estándares de eficacia y seguridad al evaluar una amplia gama de Terapias Digitales, desde la gestión de la diabetes hasta la terapia cognitivo-conductual para la salud mental.
Las DTx, también están cobrando cada vez más relevancia en la región Asia-Pacífico, motivadas por el incremento de enfermedades crónicas y un notable interés en la creación y uso de soluciones digitales en el contexto post pandémico del COVID. En esta área geográfica, diversos países han implementado estructuras normativas específicas para regular los productos DTx, mientras que otros están en las etapas iniciales de formular estos esquemas regulatorios. Destacan Japón, Australia, Corea del Sur, Singapur o India, que aún no ha desarrollado directrices para las DTx, se espera que pronto se adopten, dado el rápido crecimiento del sector tecnológico médico y de salud digital.
Un informe exhaustivo cocreado por los expertos en DTx
El trabajo desarrollado durante meses en el marco del Ecosistema de Innovación de Vodafone recoge el análisis de contenido de contenido generado en tres sesiones de Think Tank. 9 horas de trabajo en las que han participado más de 60 personas entre profesionales del sector sanitario, pacientes y profesionales de la industria farmacéutica.
Las principales ideas que se pueden resumir a modo de informe ejecutivo, son:
Información: Falta de conocimiento sobre las terapias digitales y de su funcionamiento por parte del personal sanitario. Algo que, sin duda, crea barreras para su introducción en los centros sanitarios.
Regulación: Las DTx deben cumplir con un proceso regulatorio específico y establecido que garantice su seguridad, eficacia y calidad.
Formación: Necesidad de formar al personal sanitario para que tengan un mayor contacto y conocimiento con las DTx y puedan verificar por sí mismos su usabilidad, así como generar alianzas con sociedades científicas que puedan avalar la eficacia de estas terapias digitales. Es necesario realizar seguimientos consecutivos para definir los posibles fallos o problemas que puedan generar las DTx e innovar y mejorar sus aplicaciones.
Si deseas aprender más sobre Terapias Digitales y su futuro, puedes volver a ver en nuestro canal de YouTube el evento celebrado en la sede de Vodafone para dar a conocer los resultados del estudio.
El informe completo, con las ideas, retos y soluciones propuestas por los expertos, puede descargarse ya en la web de Vodafone Business.
En 2026, hablar de cohesión territorial sin mencionar la conectividad carece de sentido. La combinación del 5G en la banda de 700MHz y las soluciones FWA (Fixed Wireless Access) constituyen una de las herramientas más potentes de las que disponen las administraciones públicas para acercar los servicios digitales avanzados a la llamada España vaciada.
¿Por qué? Porque la extensión de la cobertura 5G en frecuencias bajas hace posible que el FWA llegue a núcleos de población donde la fibra nunca sería rentable o resultaría inviable por la orografía. Este avance tecnológico permite a ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas gestionar ubicaciones dispersas como si estuvieran junto al edificio consistorial, gracias a una infraestructura de red fija y móvil robusta como la que ofrece Vodafone Empresas.
Las políticas públicas de digitalización llevan tiempo impulsando esta transición, financiando el despliegue del 5G y llevando fibra únicamente hasta las torres de telecomunicaciones, mientras que el acceso final al ciudadano se resuelve con FWA.
El Retail Forum 2026 ha dejado una conclusión inequívoca que pocos hoy ponen en duda cuando hablamos del sector, y es que más allá de la convergencia entre físico y digital (el llamado Phygital), la tienda física ya no es solo un punto de venta, sino un auténtico nodo de generación y procesamiento de datos. La evolución hacia la “tienda inteligente en el retail moderno”, mediante todo tipo de dispositivos IoT y aplicaciones de IA, se acelera gracias a tecnologías como sensores de movimiento, cámaras de visión artificial o probadores conectados.
La administración digital ya no es una opción de futuro. Es un requisito legal establecido en el Real Decreto 203/2021 que exige que la relación entre la ciudadanía y el sector público se realice por medios electrónicos.
Por tanto, la cuestión ya no es “si” digitalizar, sino “cómo” hacerlo con garantías, seguridad y continuidad del servicio.
Y para ello, es importante que los empleados públicos cuenten un puesto de trabajo digital realmente híbrido. Gracias a la combinación de redes 5G y soluciones SD-WAN, los funcionarios pueden trabajar desde su sede, desde su domicilio o desde cualquier otro lugar con las mismas herramientas, las mismas aplicaciones y el mismo nivel de servicio.
Así, la red deja de ser una limitación y se convierte en un habilitador de la administración digital.
El sector sanitario se ha convertido en uno de los principales objetivos del cibercrimen. Tecnologías como la cirugía robótica o el uso de la Inteligencia Artificial para el diagnóstico temprano han salvado vidas, pero también han provocado un aumento de la superficie de ataque que los ciberdelincuentes aprovechan para acceder a lo más valioso: los datos clínicos de los pacientes.
La ciberresiliencia sanitaria se consolida como la única estrategia viable que garantiza el cuidado de los pacientes aunque se produzcan ciberamenazas. El objetivo no es sólo prevenir estos ataques, sino asegurar que la infraestructura hospitalaria siga operando incluso cuando suceden.
El concepto de Gemelo Digital, conocido globalmente como Digital Twins, está emergiendo como una de las tecnologías más transformadoras para todos los sectores, desde la industria, la logística o la energía, a los servicios públicos, la ciberseguridad y las infraestructuras críticas. Un Gemelo Digital es, esencialmente, una réplica virtual dinámica de un activo físico, proceso o sistema completo. Pero no se trata simplemente de un modelo 3D o una simulación avanzada. Lo que lo convierte en una herramienta estratégica es su capacidad de alimentarse continuamente con datos del mundo real, permitiendo observar, analizar y optimizar operaciones en tiempo real.
Esta réplica exacta de un sistema completo es mucho más que un simple back up, o copia de respaldo con la que restaurar un incidente concreto, como un ciberataque. Es todo un banco de pruebas a modo de sandbox en el que se ejecutan simulaciones de todo tipo, desde modelos A/B hasta pruebas de resiliencia frente a ciberataques.
Esta capacidad de anticipación convierte al gemelo digital en una ventaja competitiva clave, ya que permite tomar mejores decisiones basadas en datos vivos que reflejan el comportamiento real del sistema.
En situaciones de emergencia, cada segundo cuenta. Desde el año 2023, España cuenta con un sistema de alertas a la población en tiempo real que informa a los ciudadanos de emergencias graves como incendios, inundaciones, accidentes químicos o fenómenos meteorológicos extremos. Conocido como ES-Alert, este servicio integrado en el Sistema Nacional de Protección Civil, supone un gran avance en la forma en la que las administraciones públicas gestionan la comunicación en situaciones de crisis como las incidencias climatológicas graves.
La digitalización del sistema sanitario europeo está entrando en una nueva fase. El ENDS (Espacio Nacional de Datos de Salud) es la infraestructura que permitirá compartir datos clínicos en España de forma segura e interoperable. En este contexto, el ENDS se posiciona como uno de los pilares clave de esta transformación en España al configurar un ecosistema de datos sanitarios interoperable que integra y protege la información clínica de los ciudadanos.
El ENDS nace como un ecosistema de datos sanitarios interoperable que permitirá a hospitales, centros de salud y profesionales médicos acceder a información clínica relevante con independencia de la comunidad autónoma donde se haya generado. Su despliegue definitivo está previsto para 2026 como parte de la Estrategia de Salud Digital impulsada por el Gobierno español y alineada con las iniciativas europeas de datos sanitarios.
El objetivo es romper las barreras históricas entre sistemas regionales de salud, mejorar la continuidad asistencial y preparar la infraestructura sanitaria para una nueva generación de servicios digitales basados en datos.
Más que una simple base de datos, el ENDS aspira a convertirse en el tejido digital que conecte el sistema sanitario español con el futuro Espacio Europeo de Datos de Salud permitiendo que la información médica acompañe al ciudadano allí donde se encuentre.
Aunque existen numerosas iniciativas para frenar la despoblación en las zonas rurales, pocas tendrán éxito si estos territorios no disponen de una conexión a internet rural de alta velocidad que impulse su revitalización y los convierta en lugares más atractivos para residentes y empresas.
Garantizar internet en zonas rurales no es solo mejorar un servicio, sino asegurar una infraestructura estratégica para la cohesión territorial y el desarrollo económico sostenible.
La digitalización, impulsada por la conectividad y la adopción acelerada de la inteligencia artificial en los procesos urbanos, ha transformado todos los sectores de actividad y ha situado a las Smart Cities o ciudades inteligentes como uno de los ejes estratégicos para el desarrollo económico, social y medioambiental.
Para los actores que participan en este proceso, administraciones públicas, instituciones y empresas que diseñan soluciones para la ciudad, el reto ya no es únicamente tecnológico. Es, sobre todo, un desafío estratégico y de gobernanza: cómo gestionar el activo más valioso de la ciudad —los datos— de forma ética, segura y orientada al bien común. En este contexto, la gobernanza de datos se consolida como el factor clave para generar confianza pública y garantizar la sostenibilidad y la eficiencia de los proyectos urbanos inteligentes.
La administración pública es uno de los objetivos más prominentes y recurrentes de los ciberataques, por encima incluso de sectores tradicionalmente considerados más vulnerables como la banca o el transporte.
Que estos incidentes afecten a organismos clave implica un riesgo directo para la continuidad de servicios esenciales y para la estabilidad institucional. Esta realidad queda reflejada en el informe “Enisa Threat Landscape 2025” de la Agencia de Ciberseguridad de la Unión Europea (Enisa).
La automatización de los procesos más repetitivos, conocida como RPA por sus siglas en inglés (Robotic Process Automation) representa una oportunidad única para modelos operativos como el de las entidades bancarias, para que puedan liberar recursos, garantizar cumplimientos normativos y mitigar riesgos en operaciones críticas. Pero, seguramente lo más importante es que podría permitir que los equipos humanos se centren en tareas de mayor valor añadido, es decir, las relaciones humanas o la toma de decisiones estratégicas.
El proceso de transformación digital en las Fuerzas Armadas españolas no es una simple actualización tecnológica, sino que se trata de una revolución estratégica. Hoy no hay sector o aspecto de la sociedad y el mundo en el que vivimos que no esté siendo transformado por la digitalización de los procesos y, en términos de defensa, esto da lugar a un entorno caracterizado por amenazas híbridas, ciberataques y conflictos de alta intensidad. Con este escenario, la defensa nacional ha dejado de depender solo del armamento físico para apoyarse en infraestructuras digitales, redes seguras e inteligencia artificial. Lo estamos viendo en conflictos recientes, en la misma Europa, donde el uso de drones o las comunicaciones vía satélite sobre el terreno físico conviven con ciberataques a instalaciones críticas, interferencias en los sistemas de navegación y desinformación.
Para enfrentarse a esas nuevas amenazas, España ha apostado por una digitalización soberana y por el fortalecimiento de su tejido tecnológico nacional a través del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa 2025. Con una inversión de más de 10.471 millones de euros, se busca garantizar su autonomía operativa y reforzar sus capacidades en comunicaciones, ciberseguridad y tecnología avanzada, a la altura de sus socios europeos y de la OTAN. Al mismo tiempo, se contempla y pone en valor la implicación de la industria de telecomunicaciones y sus aportaciones a estas capacidades defensivas que, además, tendrán también utilidad en otras aplicaciones de uso civil.
En la España rural, donde la dispersión geográfica y la falta de recursos sanitarios pueden limitar la atención, la telemedicina puede garantizar la equidad.
No se trata solo de dar respuesta a las personas mayores que viven en pequeños pueblos, sino también de ofrecer soluciones accesibles para personas en situación de dependencia y pacientes con patologías crónicas que requieren un seguimiento continuo. La teleconsulta médica y la atención médica online aportan proximidad y confianza cuando los desplazamientos al centro de salud o al hospital suponen un obstáculo real en la vida diaria.